miércoles, 10 de junio de 2015

Grandes Personajes

Personaje con huellas imborrables

¿Quién representa el ensayo español? José Martínez Ruíz, mejor conocido como “Azorín”, quien desde muy joven comenzó a escribir. Estudió derecho y estuvo involucrado en política. Es impresionante como él, siendo político, escribió en contra de la gobernación y política de esos tiempos. Escribió grandes obras literarias que aún siguen vigentes. Muy usados por profesores para la enseñanza de sus alumnos. Los ensayos españoles generalmente son muy breves, que se caracterizan por la presencia de sobriedad, sinceridad, reflejo del alma y la búsqueda de la verdad. Algo que calificó Azorín fue que  introdujo un estilo nuevo y vigoroso en la prosa española. La meta de Azorín es percibir “lo substantivo de la vida” a través del detalle, del pormenor. Su interés gravita no en los grandes hechos espectaculares, sino en lo nimio, lo minucioso e insignificante, que por sernos habitual nos pasa desapercibido. Pero no cultiva un realismo fotográfico, sino que busca la profunda significación del detalle en casa cosa. Es muy sencillo en sus obras, se expresa con mucha madurez. No fue un representante muy importante de la generación del 98, pero sí el más representativo. Sus páginas críticas más logradas quizás sean las que hacen una interpretación original de los clásicos españoles. Azorín intenta expresar las impresiones que en él producen la lectura de los clásicos. Ha demostrado que vale más “acercarse a los clásicos por deleite que por erudición”. Sus comentarios tienden a destacar el “espíritu y ambiente de la obra”. Azorín fue uno de los principales responsables de la resurrección de los clásicos en el siglo XX, tanto en los grupos elitistas de cultura como en las capas populares del espectro social. Fue uno de los escritores que a comienzos del siglo XX luchó por el renacimiento de la literatura española. Fue el propio Azorín quien bautizó a este grupo con el nombre de generación del 98, como se le conoce en la actualidad. Fue el máximo representante de la generación del 98, movimiento literario que él definió, conceptualizó y defendió. Ser crítico ensayista es algo muy complicado, ya que puedes provocar que masas estén en contra de ti. Per Azorín logró, con gran simpatía, que toda la gente lo apoyara. El tema dominante de sus escritos es la eternidad y la continuidad, simbolizadas en las costumbres ancestrales de los campesinos, la preocupación por la identidad nacional, la contemplación emotiva del paisaje del interior de la Península y la constante meditación sobre el cíclico fluir del tiempo. Azorín es un personaje que no pasará al olvido tan fácilmente, sus trabajos seguirán tomándose en cuenta en todos los ámbitos.

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